Opinión

Que bien nos vendría un Churchill.

A uno que le tocó aquello de hacer la Mili, recuerda una teórica de aquellas que se servían a la hora de la siesta, cuando los ojos pedían sueño y los alimentos recién tomados nos llevaban a la somnolencia.

Lecciones que se pueden aprender de la breve historia del Mundo.

Ernst Gombrich -historiador nacido en Austria en el seno de una familia judía- publicó en 1935 -cuando contaba con 26 años, antes de tener que irse a vivir a Londres en 1939 huyendo de la represión nazi- su primer y más conocido libro, titulado “Eine kurze Weltgeschichte für junge Leser” (“Una breve historia del Mundo para jóvenes lectores”).

De palmeros, príncipes y demás ejércitos.

Estaba yo viendo una película de esas en que los americanos iban a invadir Bahía de Cochinos y entonces, uno de los asesores de Kennedy llamó a un senador para pedirle cierto […]

Ningún ser humano es el avatar de un colectivo

“De igual forma que nuestra mente está diseñada para enlazar acontecimientos, estén o no relacionados, y crear una historia con ellos, también lo está para crear grupos conceptuales y buscar rasgos comunes y diferenciales entre ellos”

Por Miriam Ruiz.

Ningún ser humano es el avatar de un colectivo

“De igual forma que nuestra mente está diseñada para enlazar acontecimientos, estén o no relacionados, y crear una historia con ellos, también lo está para crear grupos conceptuales y buscar rasgos comunes y diferenciales entre ellos”

Somos,podemos y cintas de vídeo.

Corría el año 2011 y uno por fin sentía que algo se movía en la sociedad.Un grupo de chicos sobre los 18 años,decidían acampar en el famoso parche de Avilés,siguiendo la estela de las grandes plazas españolas. Había nacido el 15M. En aquellos momentos, Zapatero residía en La Moncloa y toda la ira de aquella gente, iba dirigida hacia él. Aquellos muchachos y su inocencia, soñaban con un país donde la injusticia, la corrupción y los privilegios no campasen a sus anchas. Y entonces llegaron ellos, los ya pasados de cierta edad, los amigos de Bildu y sus ideales separatistas, con su experiencia política en pequeños partidos a los que nadie hacía caso y arrasaron con cualquier vestigio de frescura que pudiera quedar. Enarbolaron como suya la bandera del 15M, lanzando proclamas de izquierda radical y prometiendo que todo iba a cambiar. Después vinieron los cargos, las chaquetas y el chalet. Curiosamente, aquel movimiento surgido en tiempos de la corrupción habitual del Psoe, al final, acabo en manos de quien irónicamente cree que lo mejor para el país es pactar con el Psoe. Al final, solo buscabais un sillón. Yo, que os conocí cuando nadie os hacia caso, solo puede decir:”Quien os ha visto y quien os ve”. Hipócritas.